Historia de Grocin

Escudo de Grocin
Escudo de Grocin

Según dice Caro Baroja, los romanos daban en propiedad territorios y poblados a guerreros destacados y de éstos tomaban su nombre esos lugares. Así pues, en la denominación romana, Grocin podría tomar el nombre de Grotius o de Grocio, y podría llamarse: Gorocin, Gorociain, Goroziain, Gorotziain, Gorocian, Gorocien, Gorociri.

“Del valle y arciprestazgo de Yerri, a una legua de Estella, tiene un monte robledal, coge lino, cáñamo, legumbres, granos y vino. Su población es de 78 personas”.

Nos dice también el diccionario histórico de España del año 1.802, que tiene parroquia con abad dedicada a S. Martín y la ermita de la Magdalena.

El diccionario geográfico estadístico nos dice que en 1.826 tenía 21 vecinos y 108 habitantes y que esta situado en llano a la derecha del río (Iranzu), que baja de Zuarcain (Zurucuain) que está al norte. Murillo al este, Arandigoyen al sur y Estella al oeste.

Las primeras noticias escritas sobre Grocin las encontramos en la “Colección Diplomática de Irache” en documentos de compra-venta o arrendamientos de fincas, años 1.246 y posteriores.

En 1.271 tenemos la escritura del abad de Grocin por la que libera del pago de las primicias a los vecinos de Estella que poseen fincas en el término de Grocin (Documentos antiguos del ayuntamiento de Estella-Pedro Emillano Zorrilla y Echeverria).

En 1.612 (Archivo Diocesano c/258- nº 8) tenemos un documento (pleito por la traza) de 32 folios en el que aparecen los planos de la reforma de la iglesia. “Por la necesidad que había de extenderse el cuerpo de la Iglesia por la parte de la cabecera a della por que no caben en ella los parroquianos al tiempo de los oficios, debiendo que está para caerse la obra vieja, y hacerse nueva sacristía “.

También en años posteriores tenemos constancia de varios pleitos contra el abad D. Joan Ibañes.

Grocin atraviesa momentos difíciles en la guerra de la Independencia y en las guerras Carlistas. Es saqueado, incendiado y queda en la ruina; así lo demuestra el Libro de Actas.

En el año 1922 el alcalde D. Felipe Larrión, describe a los habitantes de Grocin como gente muy tranquila y unida.

”No ha habido en ningún tiempo disensiones de consideración. No ha habido vecinos concejantes amigos de disturbios y todo se hace por unanimidad”.

Así el 29 de julio de 1923 se acuerda hacer el estudio del trazado y ejecución de la carretera desde Villatuerta a Grocin, que posteriormente sería realidad el uno de marzo de 1925.

El 24 de febrero d 1.924, por un coste de 2.000 pesetas, se pone el alumbrado eléctrico a los vecinos.

En 1.934 es nombrado hijo predilecto del pueblo D. Juan Albizu y Sainz de Murieta, por la construcción de la casa escuela.

En 1949, el 9 de octubre se procede a la inauguración del servicio de aguas a domicilio y los saneamientos y es D. Juan Albizu quien bendice las instalaciones.

En 1948, 25 de noviembre, se acuerda gestionar la construcción de la carretera Grocin-Zurucuain.

En La actualidad, Grocin aparece como un pueblo pequeño, adornado, limpio, reformado, acogedor y tranquilo. Con muy pocos sus vecinos, no llegan al medio centenar, aunque sí los fines de semana y verano.

En las fiestas patronales en julio y noviembre, Carnavales etc., la alegría y la amistad inunda sus casas, calles y plazas ya que duplica sus habitantes.

ERMITA DE SANTA MARIA MAGDALENA

Es difícil averiguar la fecha de su construcción a causa de las modificaciones que ha sufrido a lo largo de su historia. Así, podemos ver como su basamento tiene unas paredes mucho más anchas que la posterior elevación de los muros y cornisa; además tiene una ampliación por la parte de los pies, hecha posiblemente en la reforma del s. XVI o la del XVIII. Podemos enmarcar la ermita dentro del románico rural de finales del S. XII comienzos del XIII.

Está situada en la parte norte del pueblo, en un rellano en el que también podemos encontrar una sepultura medieval (de dos piezas de 180 cm. de interior), otra perteneciente a un niño (por sus dimensiones reducidas) y otros enterramientos en la parte sur del rellano, no excavados.

Del interior de la ermita podemos destacar una hornacina de medio punto, sostenida por dos columnas que terminan en flores de cinco pétalos. La columna de la derecha es reconstrucción del año 2.005, cuando además se hace la techumbre y suelo y se modelan las fachadas y el entorno.

En el exterior destacan los canecillos de ambos lados de la cabecera, algunos de ellos deteriorados o mutilados; su importancia reside en su significado como lección moralista. Tampoco importa si fue éste el lugar original para el que se crearon o si fueron trasladados en los años posteriores desde la iglesia de San Martín. En los dos lados, norte y sur, encontramos el ajedrezado Jaqués (muy común en el camino de Santiago) como durmientes para apoyar el tejado y, por debajo del mismo, en la unión de los taqueados, los canecillos en forma de paloma, águila, serpiente, tonel, caras o cabezas, sirenas, espirales, atributos masculinos etc., a modo de catecismo ilustrado, para poder discernir entre el bien y el mal, lo efímero y lo eterno.

En la ermita se encuentra la santa desde el 12 de noviembre hasta el 21 de julio, víspera de su festividad, en la que es portada en procesión hasta la iglesia parroquial y se cantan las solemnes vísperas en latín.

La talla de la Magdalena y remodelación de la ermita es obra del Estellés y vecino de Zumbelz D. Pedro de Gaviria, que en 1.583 finaliza la obra y hace entrega de la imagen.

En la obra del 2.005 también es restaurada la talla de la Magdalena, de estilo neoclásico de 102 x 48 x 36 cm, por Doña Asunción Requena (taller Albayade) de Tafalla.

“Las maderas que te vieron nacer, hoy te cobijan” dice D. Mikel Esparza, entonces Alcade del Concejo de Grocin.

IGLESIA DE SAN MARTÍN

Situada en la parte sur-este del pueblo, con las eras y el frontón a modo de antesala.

De forma cruciforme, con torre cuadrangular de época medieval, reformada según planos de 1612 (Archivo Diocesano) con capillas en el crucero; la del lado del evangelio dedicada a San Julián (según obra en documento de construcción año 1615 y sabido por tradición oral) y la de la parte de la epístola dedicada a la Virgen del Rosario, que en la actualidad la preside Jesús crucificado.

La base estaba enlosada conteniendo enterramientos. Destacaba un escudo funerario en alabastro blasonado del S. XVI con armas de Goñi-Moracea-Leoz y rastrillo perteneciente a las armas de Grocin que en 1.960 fue colocado en la fachada de la casa de los Goñi. En la actualidad tiene suelo entarimado.

El retablo de la capilla de San Julián es de estilo manierista S. XVII, con pinturas sobre tabla de S. Francisco Javier, Santa Clara, San Antonio y San Francisco de Asís, los bustos del Salvador y la Virgen y, en el ático, la Trinidad. San Julián ocupa el centro. Es de estilo romanista, perteneciente al taller de los Imberto, de comienzos del XVII. Esta capilla estuvo guardada por una verja hasta que D. Lorenzo Elbusto, de acuerdo con el Episcopado, decidió quitarla a comienzos del S. XX.

El retablo del Cristo es de estilo barroco S. XVIII. El Cristo, de tamaño natural, en tres piezas, de estilo romanista de finales de XVI; el sagrario del XVII, con puerta en relieve del Agnus Dei y columnas de fuste abalaustrado con remate en forma de concha.

En el presbiterio, cubriendo el ábside poligonal, un retablo rococó de tres calles, separadas por columnas con hornacinas de medio punto, que llevan remates mixtilíneos terminado en un cascarón representando la gloria con el Padre Eterno, coronado por el Espíritu Santo, acompañado por el sol y la luna.

Las esculturas del S. XVII representan a S. Francisco Javier y San Pedro y la de San Martín en el centro.

El repinte del retablo es del año 1.954-5, realizado por D. Manuel Elizalde Arzúa, antes de la visita del Sr. Obispo para las confirmaciones.

La sacristía, adosada en la parte norte, es de 1612 y contiene cáliz de plata dorada labrado en Méjico hacia 1.800 en “estilo Tolsá”, de base circular, nudo cónico y copa curvilínea y subcopa resaltada por la decoración de símbolos eucarísticos (espigas, vid, guirnaldas en estampación), además de otro cáliz de plata neobarroco sin decorar y también reliquias de S. Martín y Santa Águeda de tipo ostensorio.

Jesús Elbusto Laita

Febrero de 2009